MINAS

 

EL REAL DE MINAS DE LA PURIFICACIÓN DE NUESTRA

SEÑORA DE GUACHINANGO

El hambre y sed de oro y plata de los conquistadores y las relaciones que al respecto escuchaban de los mismos indios no quitados de su imaginación los movieron a emprender mayores esfuerzos y sacrificios por encontrar sus yacimientos, desde a raíz de la Conquista , y los cuales se vieron recompensados con el mas lisonjero éxito. Desde esta suerte, escribe el Cronista Beaumont que. Desde el año de 1539 se habían descubierto en tiempo del Virrey, D. Antonio de Mendoza muchas minas de oro, plata y cobre , entre ellas las de Taxco, Zultepec, Tzonpanco y Temazcaltepec en la Provincia de Nueva España, a lo que posteriormente se siguieron en Michoacán las de Tzintzuntzan, Charo, Santa Clara de los Cobres, Ozumantlán, y otras.

En 1543 en la Provincia de Xalisco se descubrieron las minas del Espíritu Santo, cerca de Compostela; en 1548 los minerales de Zacatecas; en 1558 las llamadas "Minas de San Martín"; en 1574 las afamadas de Santa Maria de Charcas y en 1595 las de San Luis Potosí. En el mismo siglo XVI las otras jaliscienses minas regionales de Etzatlán, Ostotipac, Talpa, Mascota y posteriormente otras, siendo esta región esencialmente minera.

El P. Tello escribiendo sobre tales descubrimientos mineros narra: "Año de 1545... vista por Cristóbal de Oñate la pobreza de la tierra, por el amor que le tenia, temiendo no se despoblase, procuro buscar minas para que tuviesen en que entretenerse los españoles y algún aprovechamiento, y después de haber descubierto las minas de Xaltepec, junto a Compostela, donde se sacaba mucha cantidad, descubrió las minas ricas de Culiacán y las de Etzatlán las dio y repartió a los vecinos del reino (de la Nueva Galicia ) Y POR SU ORDEN SE DESCUBRIERON LAS MINAS DE GUACHINANGO y Purificación" y aun asegura que el mismo Oñate fue dueño de una Mina de las de Guachinango. Beautmont por su parte también escribe, refiriéndose a Oñate que: Por su orden se acabaron de descubrir LAS MINAS DE HUACHINANGO y Purificación, haciendo que notablemente se acrecentaran los reales quintos para su Rey (de España) y Señor, y pasase la Nueva Galicia de la suma miseria en que se había visto, a ser después, como ha sido, uno de los Reinos que mas plata y oro le han dado a la Nueva España , beneficio grande que se dio a la solicitud de este valeroso Capitán y debido a las ricas minas tanto las de Zacatecas, como a: Las de HUACHINANGO fue aumentando el Distrito de la Audiencia Real de Guadalajara, lo cual viene a manifestar la opulencia e importancia de que llevo por nombre "REAL DE MINAS DE LA PURIFICACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE GUACHINANGO".

Mas quien por orden del Capitán Cristóbal de Oñate descubrió el Mineral de Guachinango fue el conquistador Juan Fernández de Híjar, según escribe un historiador fidedigno que escribe: El descubridor de las minas de Guachinango fue el Capitán Juan Fernández de Híjar que tuvo aquí alguna de las minas durante muchos años y además construyo un Ingenio en Hacienda (de labrar metales) q ue compro a Hernando Botello que a la vez había tomado parte en el ejercito del conquistador Nuño Beltrán de Guzmán y estaba casado con Dña. Inés de Rivera, y por 1565 tenia el cargo de Regidor y Alcalde Mayor de Ameca, Jal. De Hernando Botello se escribe que Fue dueño de una Hacienda en Guachinango, junto al camino real para Ameca y la vendió antes de 1576 a Juan Fernández de Híjar. Dicho Capitán Fernández de Híjar fue uno de los conquistadores que también trajo en su ejercito Nuño de Guzmán y estaba casado con Dña. Maria Rodríguez Carvajal. Obedeciendo ordenes del mismo Nuño de Guzmán fundo el Valle de Espuchimilco y costa de Tecomantlan la Villa de Santa Maria de la Purificación , hoy Purificación, Jal., el 2 de febrero de 1533, siendo a la vez descubridor del Puerto de Navidad.

El Presidente de la Real Audiencia de Guadalajara, Dr. D. Jerónimo de Orozco mercedó a Juan Fernández Híjar, el 8 de febrero de 1576: Dos caballerías de tierras en términos de Guachinango, junto a la Hacienda que compró a Hernando Botello junto al camino de Ameca. Estas 2 caballerías fueron después de los Rodríguez Ponce y en 1758 tenia una parte D. Pedro Ponce.

Tales hermanos Rodríguez Ponce no fueron otros que D. Francisco y D. Diego Rodríguez Ponce quienes, según refiere el P. Tello, fueron también los primeros pobladores de las Minas de Ostotipac, en 1605, y: Labraron molinos para el beneficio de los metales que se sacaban de estas minas... de los cuales cada uno labro un molino de a caballo y es evidente que después se pasaron a las Minas de Guachinango donde D. Francisco Rodríguez Ponce adquirió un sitio mayor y 2 caballerías de tierra en Acatitlan que le mercedó la real Audiencia de Guadalajara en 1618 por la cantidad de 100 pesos.

Estaba casado con Dña. Francisca de Velasco Mújica y Rentaría, oriunda de Juchipila, Zac., y consta que este Rodríguez Ponce: En 1627 residía en Guachinango ocupado en asuntos de minería además de ser Juez Mayor del Real de Minas (de Guachinango) y su Provincia. Ambos esposos procrearon un hijo, el Capitán llamado también Fernando Rodríguez Ponce a quien el Rey de España, D. Felipe IV, le mercedó en 1655 y por 20 pesos. Tres caballerías de tierra y permiso para hacer un trapiche en el pueblo despoblado de Chistic, jurisdicción de Guachinango de suerte desde 1644 los Rodríguez Ponce eran dueños de un gran latifundio. Por lo que un Autor lo califica: Del creso latifundista Escribano de Cámara, minero de Guachinango y Capitán, Don Francisco Rodríguez Ponce cuyos descendientes de mezclaron después . . . y formaron una grande y complicada familia cuyo apellido Ponce se ha perpetuado en Guachinango hasta nuestros días.

Consta también que el conquistador y Capitán, Juan Fernández de Híjar, radico muchos años en Guachinango cuyos minerales había descubierto porque: Jamás se resigno a estar desterrado del otro lado de la gran sierra donde se encontraba la villa de Purificación fundada por el y el Puerto de navidad que había descubierto y: Por esto tenia minas y haciendas en Guachinango y Ameca, por lo que se asegura que: En 1578 Híjar seguía siendo minero y vecino de Guachinango. Aun se sabe que todavía : En marzo de 1579 fue testigo en Guachinango y firmo documento respectivo de que se pregonaron para remate los bienes que fueron de. . . Leonor Salazar . También se asegura de el que: Fernández de Híjar fue longevo esto es, vivió muchos años, siempre quejándose de pobreza y pidiendo mercedes de tierras a la Real Audiencia , señal de su ambición desmedida, y: Medio por el cual obtuvo muchas tierras en toda la región, incluyendo Ameca y Guachinango y además viviendo: Explotando sus minas de Guachinango, sus indios de purificación y sus pesquerías de Navidad.

Tal fue la personalidad del descubridor de las minas y fundador del Real de Minas de Guachinango. Mas ninguna dificultad engendra el que Híjar haya descubierto estos minerales y Cristóbal de Oñate, Teniente de Gobernador entonces de la Nueva Galicia le hubiera dado licencia para buscarlas y explotarlas y por eso el P. Tello escribe que tales minas: Por su orden y aun llame a Oñate: primer descubridor de minas en la Galicia por haber descubierto primeramente las de Xaltepec, junto a Compostela. Acabare de perfilar la personalidad de Híjar recordando que también tuvo líos con el Tribunal de la Inquisición en 1570. porque estando en la posada de Juan Vázquez, en Ameca, soltó la lengua en aquellos delicados tiempos llenos de exageraciones y fue citado ante el P. Fr. Juan de Toledan, Fiscal del Obispado de Guadalajara, quien allí había acudido, el 11 de abril de 1570, para intimar a Híjar: Unas censuras y excomuniones y ordenarle que se presentara ante el Provisor del Obispado, y Fernández de Híjar contesto con cierta altanería que: Esas excomuniones por acrecentamiento de gloria las tendría yo, lo que indicaba su tranquilidad de conciencia y juzgaba de todo injustas tales censuras; pero el Toledano lo acuso de blasfemia y esto no obstante su proceso no se siguió.

Todas estas circunstancias del descubridor y fundador de este Real de Guachinango y aun el mismo nombre que se le impuso de REAL DE MINAS DE LA PURIFICACIÓN DE NUETRA SEÑORA DE GUACHINANGO viene a indicar que el descubrimiento de tales minerales ocurrió el 02 de Febrero de 1533, en la festividad de la Purificación de Maria y por ende la razón de tal nombre, como fue costumbre ordinaria de conquistadores y frailes misioneros de imponer a poblados y sitios el nombre del santo del día de su fundación o descubrimiento.

Lo cual impele a creer que fue el mismo Capitán Juan Fernández de Híjar, por su católico descubridor, que consagro estos Minerales de Guachinango a Ntra. Señora de la Purificación , o Candelaria, constituyéndola patrona de los mismos mineros, cuyo patronato persevera hasta ahora en esta población y aun en los libros del archivo parroquial de la época colonial personalmente lo puede constatar aparece este pueblo y mineral con el citado nombre de : "REAL DE MINAS DE LA PURIFICACIÓN DE NUESTRA SEÑORA DE GUACHINANGO", aunque ahora vulgarmente solo se le da por nombre al poblado el de GUACHINANGO .

A mediados del siglo XVIII, se descubrieron valiosas minas de plata. Tan solo en el año de 1768, se produjeron 1067Kg de plata pura. Algunos de los señores de minas de ese tiempo fueron: el bachiller don Sebastian Ponce, don Jose Ruiz, don Cristóbal Díaz, don Luis Vallejo, don Francisco Yerena, don Rafael de Cuentas, don Gabriel Ambrosio del Valle, don Jose Antonio Dueñas, don Lucas Langarica, don Eusebio Ponce, etc.

La minería fue una actividad preponderante en el municipio por el gran potencial y las explotaciones existentes actualmente inactivas. En el municipio se encuentra en la Región Minera de El Barqueño con ricos yacimientos de oro, plata, plomo y zinc.

La infraestructura minera está constituida por la mina Azteca I y II, Zapoteca, Angostura y Peña de Oro en la zona de El Barqueño, y las minas La Catarina , Las Bolas, Corpus Cristy y El Rayo en la zona Guachinango.
Existen en el municipio varios proyectos de exploración:
Proyecto El Tecolote
Proyecto Guachinango
Proyecto La Lupita

Proyecto se San Miguel de la Isla

Proyecto de la Mina del Cobre

La suma total de 215 yacimientos encontrados encontrados, esto pone en evidencia una actividad minera con espiritu bastante emprendedor y refleja el potencial minero que aún existe en el municipio y que puede representar una alternativa importante de generación de empleos y por consiguiente de recursos para los habitantes de este municipio.